Tras casi un trimestre de desconexión total durante el conflicto con EE.UU. e Israel, el gobierno iraní ha comenzado a restaurar el acceso a internet de forma parcial. La medida responde a las crecientes protestas ciudadanas y a la presión de sectores comerciales que dependen de la red para operar. La restauración es cautelosa y limitada.
Filtrado selectivo: cómo Irán controla la reconexión digital 🔐
La reactivación no es total. Se ha priorizado el acceso a plataformas de mensajería y servicios bancarios, mientras que redes sociales y VPNs siguen bloqueadas. El régimen emplea sistemas de inspección profunda de paquetes (DPI) para monitorizar el tráfico. Técnicamente, se trata de una reapertura con candado digital: el usuario puede navegar, pero bajo vigilancia constante y con restricciones geopolíticas.
El apagón que nadie pidió, pero que todos sufrieron 😅
Los iraníes han descubierto que la vida sin internet es posible, pero aburrida. Durante tres meses, la principal actividad era mirar al techo o debatir con el vecino sobre el precio del pan. Ahora, reconectarse es como volver a casa después de un viaje: te das cuenta de que el sofá sigue siendo incómodo, pero al menos tienes memes.