Según el New York Times, los servicios de inteligencia de Estados Unidos han detectado que Irán mantiene operativa la mayor parte de su infraestructura de misiles. Aunque Washington había sugerido daños severos tras los ataques conjuntos con Israel, informes del Washington Post indican que Teherán ha recuperado el acceso a depósitos subterráneos y bases de lanzamiento. La estimación actual supera el 66% de su capacidad previa al conflicto.
Cómo Irán reconstruye su red de lanzamiento subterránea 🚀
Los analistas señalan que la ventaja iraní reside en la dispersión geográfica de sus silos y la redundancia de sus sistemas de guía. A diferencia de infraestructuras fijas, las plataformas móviles y los túneles reforzados permiten reubicar los misiles balísticos con rapidez. Además, la producción local de componentes electrónicos y propelentes sólidos ha reducido la dependencia de cadenas de suministro externas. Esta arquitectura modular dificulta la neutralización completa mediante bombardeos aéreos convencionales.
La inteligencia que se enteró de su propio informe por la prensa 🕵️
Parece que los servicios secretos estadounidenses no solo espían a Irán, sino también los titulares del New York Times para saber qué han descubierto. Mientras tanto, el gobierno afirma que los misiles enemigos están hechos polvo, pero sus propios analistas calculan que a Irán le sobran cohetes para rato. Quizás el próximo informe de la CIA lo redacte directamente un periodista con acceso a Wikipedia y un mapa de Google.