El iPad Pro con chip M4 ha llegado para redefinir lo que esperamos de una tableta. Con su pantalla Tandem OLED y un rendimiento que supera a muchos portátiles, este dispositivo se postula como una herramienta clave para escultores 3D y artistas digitales que buscan movilidad sin sacrificar potencia. Ya no es solo un lienzo, sino un taller portátil.
Potencia bruta bajo la pantalla: el M4 y la Tandem OLED 🚀
El chip M4 ofrece un rendimiento gráfico que permite esculpir modelos complejos en tiempo real en aplicaciones como Nomad Sculpt o ZBrush. La pantalla Tandem OLED, con su brillo de 1000 nits y alto contraste, facilita la percepción de profundidad y detalles finos en las mallas. Además, la latencia del Apple Pencil Pro se reduce a niveles casi imperceptibles, haciendo que cada trazo responda como si tallaras sobre piedra digital. La memoria unificada, con opciones de hasta 16 GB, gestiona texturas densas sin titubeos.
El drama de explicar que esculpes en una tableta 😅
Llegas a una reunión con tu iPad Pro M4 bajo el brazo, y alguien te suelta: Ah, ¿pero no te compraste un ordenador de verdad?. Sonríes mientras en tu pantalla Tandem OLED giras un busto de 4 millones de polígonos con la fluidez de un yogur griego. El único problema real es que, cuando se lo enseñas a tus colegas, todos quieren tocarlo. Y no, no es una pantalla táctil cualquiera, es un taller que cabe en una carpeta. Pero claro, eso no cabe en un meme.