La tecnología 3D permite a los ceremoniantes funerarios personalizar los detalles del servicio. Desde urnas con formas específicas hasta réplicas de objetos simbólicos del difunto, la fabricación aditiva ofrece soluciones únicas. Un ejemplo claro: crear una réplica exacta en plástico del sombrero favorito del abuelo para colocarlo sobre su ataúd. Se necesitan programas como Blender o Fusion 360 para modelar, y una impresora FDM o resina para materializar la pieza.
Modelado 3D: cómo dar forma al recuerdo 🖨️
El proceso comienza con una fotografía o un objeto de referencia. Con software como Blender, se modela la pieza en 3D, ajustando escala y detalles. Luego se exporta a formato STL y se prepara en un laminador como Cura o PrusaSlicer. Para objetos pequeños o muy detallados, se usa impresión en resina (DLP/SLA). Para piezas grandes y resistentes, una impresora FDM con PLA o PETG es suficiente. El tiempo de impresión varía de 2 a 12 horas, según el tamaño y la complejidad.
Y si la impresora falla, siempre queda el pésame 😅
Todo muy bonito hasta que la boquilla se atasca a media impresión y en vez de un sombrero te sale un churro de plástico. Ahí el ceremoniante tiene dos opciones: explicar que es arte abstracto póstumo o recurrir al plan B: el clásico ramo de flores. Al menos, si la impresora decide no colaborar, siempre puedes decir que el difunto era muy tecnológico y que el error forma parte del duelo. Ironías del oficio.