La tecnología 3D ofrece a los pasteleros herramientas para crear moldes personalizados, decoraciones geométricas y estructuras complejas que serían difíciles de lograr a mano. Un ejemplo claro es la fabricación de un soporte de chocolate con formas precisas. Los programas necesarios incluyen Blender o Fusion 360 para modelar, y un software de laminado como Cura para preparar la impresión.
De la pantalla al horno: modelado y materiales seguros 🍰
El proceso comienza diseñando el molde o la pieza decorativa en un software CAD como Tinkercad o Rhino 3D. Luego, se exporta el archivo STL a un laminador como PrusaSlicer. Para la impresión se usan filamentos de grado alimenticio, como el PLA de silicona o PETG, que no liberan toxinas. La pieza impresa sirve como negativo para verter chocolate, fondant o isomalt, logrando detalles que un cortador manual no alcanza.
Cuando tu molde de silicona sale más caro que la tarta 😅
Claro, puedes diseñar un molde de estrella de 12 puntas en 3D, pero luego descubres que la impresora se atasca a las 3 de la mañana y el filamento se acaba justo cuando faltan dos puntas. El resultado: una estrella mutante que parece un pulpo deprimido. Y claro, el cliente te pregunta si es arte moderno o un error de cálculo. Pero bueno, al menos aprendiste a usar Blender.