El gobierno de Estados Unidos, a través de ICE, reconoció por primera vez que utiliza software espía comercial para hackear teléfonos de forma remota. La herramienta se emplea contra grupos terroristas y el tráfico de fentanilo. Sin embargo, la medida genera alerta por el historial de abusos en gobiernos extranjeros, que usaron tecnología similar para espiar a opositores, periodistas y activistas. Expertos temen que se eliminen las restricciones a fabricantes como NSO Group.
Cómo funciona el spyware que hackea teléfonos de forma remota 🕵️
El spyware opera explotando vulnerabilidades en sistemas operativos móviles, principalmente iOS y Android, sin requerir interacción del usuario. Una vez instalado, permite extraer mensajes, contactos, fotos y activar micrófono y cámara. Herramientas como Pegasus de NSO Group se basan en ataques de día cero, que son fallos aún no parcheados. El acceso remoto se logra mediante enlaces maliciosos o exploits en aplicaciones populares. El uso de estas técnicas por parte de ICE marca un cambio en la política de espionaje doméstico.
Espías de tótem: ahora el gobierno también quiere saber qué cenas 🍕
Porque claro, si el objetivo es combatir el fentanilo, nada más lógico que hackear el móvil de un ciudadano para ver si pidió pizza o sushi. La excusa de la seguridad nacional es tan elástica que hasta un espía de la NSA cabría en ella. Pronto veremos a agentes de ICE revisando tu historial de Netflix para asegurarse de que no ves series de narcos. Al fin y al cabo, si el gobierno puede espiarte, es por tu bien, ¿no? Tranquilos, es solo para protegerte del crimen... y de tus propias aplicaciones.