El Hospital Universitario Hospiten Rambla ha marcado un hito al incorporar tecnología 3D en cirugía cardiaca mínimamente invasiva. Esta herramienta permite a los cirujanos visualizar el corazón con detalle, planificar con precisión y realizar intervenciones complejas a través de incisiones pequeñas. El resultado es una mayor seguridad y una notable reducción en el tiempo de recuperación para los pacientes.
Modelos virtuales para una precisión quirúrgica real 🏥
La tecnología empleada genera reconstrucciones tridimensionales del corazón a partir de imágenes de tomografía o resonancia. Los cirujanos pueden rotar, ampliar y seccionar estos modelos virtuales para estudiar la anatomía única de cada paciente. Esto permite anticipar obstáculos, seleccionar el mejor abordaje y ejecutar la cirugía con menos margen de error. Al reducir las incisiones, se disminuye el dolor postoperatorio y el riesgo de infecciones, acelerando el alta hospitalaria.
El corazón ya no es una caja negra (ni un cubo) ❤️
Ahora los cirujanos pueden ver el corazón en 3D antes de abrir, como si jugaran al Minecraft pero con fines curativos. Ya no hay excusas para equivocarse de ventrículo o confundir la aorta con una vena. Eso sí, la tecnología no incluye la función de reiniciar el nivel si algo sale mal. Por suerte, los pacientes tampoco necesitan gafas 3D para disfrutar del resultado: una recuperación más rápida y menos puntos de sutura.