Na Hong-jin, creador del terror psicológico en The Wailing, ha presentado en Cannes su nuevo proyecto: Hope. La cinta ha dejado atónita a la crítica al combinar persecuciones a caballo, coches y alienígenas en una traca de acción sin pausa. Este cambio radical de registro ha generado opiniones divididas en la Croisette, donde algunos aplauden el riesgo y otros se preguntan qué ha fumado el director.
El caos como motor narrativo y técnico 🎬
Hope apuesta por un montaje frenético que no da tregua al espectador. Las escenas de acción, rodadas con planos secuencia y steadycam, buscan sumergir al público en un caos controlado. La mezcla de efectos prácticos (caballos reales, coches destrozados) con CGI extraterrestre crea una textura visual que recuerda a Mad Max, pero con más bocinas. El sonido, saturado de gritos y motores, refuerza la sensación de agobio. Na Hong-jin abandona el suspense lento para abrazar una narrativa directa y visceral.
El Wailing se vuelve wau, wau, wau 👽
Si esperabas otra cinta de posesiones demoníacas y llantos, olvídalo. Aquí los aliens no susurran, atropellan. La crítica se ha dividido entre los que ven una genialidad y los que creen que Na Hong-jin se pasó con el soju antes de rodar. Lo divertido es ver a un director de terror serio convertirse en Michael Bay con caballos. Hope no convence a todos, pero al menos demuestra que los extraterrestres también saben hacer el cabra.