Honda cierra su ejercicio fiscal 2026 con números rojos por primera vez desde 1957, acumulando un déficit neto de 2.700 millones de dólares. La causa principal es el bajo rendimiento de su estrategia de vehículos eléctricos, que no logró conectar con el mercado. El CEO Toshihiro Mibe ha confirmado el abandono del objetivo de electrificación total para 2040, citando retrasos en la adaptación a la demanda real de los consumidores.
El giro técnico: apuesta híbrida y adiós al eléctrico puro 🔄
El modelo Prologue, buque insignia eléctrico de Honda en Estados Unidos, sufrió una fuerte caída de ventas, agravada por cambios en incentivos fiscales y regulaciones ambientales. La compañía reacciona reorientando su desarrollo hacia la tecnología híbrida, con un plan de lanzar 15 nuevos modelos hasta 2030. Esta decisión implica redirigir recursos de I+D y ajustar cadenas de suministro, priorizando sistemas de propulsión combinados que ofrecen menor riesgo comercial y costes de producción más controlados.
De la revolución eléctrica a la marcha atrás con intermitentes 🚗
Tras años prometiendo un futuro 100% eléctrico, Honda descubre que el cliente estadounidense no quiere un coche que suene a nave espacial, sino uno que llegue a la gasolinera sin estrés. El Prologue, que debía ser el prólogo de una nueva era, se ha convertido en el epílogo de una estrategia fallida. Al menos los ingenieros de híbridos pueden dormir tranquilos: su trabajo no iba a desaparecer tan pronto.