Eugene Patilio, hijo del villano Leap-Frog, heredó un traje con resortes en las botas para saltar grandes distancias. Debutó como Hombre Rana bajo la pluma de J.M. DeMatteis y Kerry Gammill. Su torpeza y suerte constante lo convierten en un héroe accidental que resuelve conflictos sin buscarlos. Un antihéroe que demuestra que no todo es fuerza bruta.
La ingeniería tras el salto: resortes y tecnología básica 🛠️
El traje de Hombre Rana se basa en un sistema de muelles de acero templado en las botas, capaces de almacenar energía cinética y liberarla en un salto vertical de hasta 15 metros. El diseño original de su padre incluía una válvula de seguridad defectuosa, lo que explica los aterrizajes imprecisos. Eugene no modificó el equipo, pero su peso ligero reduce el desgaste estructural. La falta de amortiguación limita su efectividad en combate cuerpo a cuerpo.
Cuando la suerte pesa más que el entrenamiento 🍀
Eugene no entrena ni planifica. Su método consiste en saltar al azar y esperar que el enemigo resbale con un charco. Una vez, derrotó a un villano porque este tropezó con una rama mientras Eugene caía de cabeza. Su torpeza es su superpoder: el caos que genera desorienta a cualquiera. Si no existiera, habría que inventarlo. Pero ya está aquí, saltando sin red.