Investigadores de Harvard han desarrollado una técnica de impresión 3D que crea filamentos blandos capaces de doblarse, torcerse o contraerse al calentarse. Estos filamentos actúan como músculos artificiales, abriendo nuevas posibilidades para la robótica blanda y dispositivos médicos. El método, llamado impresión 3D rotacional multimaterial, permite programar la deformación del material durante la fabricación.
Boquilla giratoria escribe la deformación en el filamento 🔧
La técnica extruye dos materiales lado a lado a través de una boquilla que gira: un elastómero de cristal líquido activo, que se contrae con el calor, y un elastómero pasivo que permanece estable. Al rotar la boquilla, se genera una alineación molecular helicoidal en el filamento de 100 micras de diámetro. Esto programa su movimiento sin necesidad de pasos posteriores. Los filamentos ya se han usado para construir filtros termosensibles y pinzas que agarran objetos al calentarse.
Músculos de impresora: el gimnasio ya no es necesario 💪
Por fin una técnica que promete músculos sin sudar ni hacer pesas. Estos filamentos se doblan solos con solo acercar un secador. Eso sí, no esperes usarlos para levantar tu sofá: de momento solo pueden agarrar objetos pequeños. Pero oye, para abrir la nevera sin levantarte del sofá, es un avance prometedor. Eso sí, si tu pareja te pide ayuda para mover muebles, di que estás esperando la versión 2.0.