Dos pasajeros del crucero MV Hondius fueron diagnosticados con hantavirus durante la travesía. Tras ser estabilizados, se organizó un vuelo medicalizado desde Cabo Verde hacia Ámsterdam. Sin embargo, Marruecos denegó la parada técnica prevista en Marrakech para repostar, obligando a la aeronave a desviarse a Gran Canaria. Allí, el sistema eléctrico de soporte vital del paciente falló, requiriendo conexión a la red del aeropuerto para mantenerlo estable.
Fallo eléctrico en vuelo medicalizado: lecciones de infraestructura aeroportuaria ⚡
Durante la escala en Gran Canaria, el equipo médico detectó un fallo en el sistema de soporte eléctrico del paciente. La aeronave no podía mantener la energía necesaria para los dispositivos de estabilización sin asistencia externa. La solución fue conectar el avión a la toma de corriente del aeropuerto, un procedimiento no contemplado en los protocolos habituales. Este incidente revela la necesidad de contar con sistemas de respaldo redundantes en vuelos de evacuación médica y de validar la compatibilidad eléctrica entre aeronaves y terminales.
Marruecos dijo no, y el hantavirus se quedó a oscuras 😅
Mientras el paciente dependía de un cable de extensión del aeropuerto, uno imagina al virus preguntándose si eligió el crucero equivocado. Primero, Marruecos cierra la puerta a la gasolina; luego, el avión se queda sin luz en Gran Canaria. Alguien debería decirle al hantavirus que, para viajar en clase business, al menos necesita un cargador portátil. La próxima vez, quizás elijan una ambulancia con enchufe de 12 voltios y un buen generador de reserva.