Un hallazgo inesperado en las afueras de Berlín ha removido el pasado bélico de la ciudad. Una persona encontró munición de la Segunda Guerra Mundial enterrada en un bosque. Los expertos acudieron al lugar y desenterraron 59 proyectiles soviéticos de 122 mm sin detonar, con un peso total de 1,5 toneladas. Las autoridades aseguraron que no hubo peligro público.
El reto técnico de desactivar 1,5 toneladas de artillería 💣
La operación requirió un protocolo específico de desminado. Los proyectiles, de fabricación soviética y calibre 122 mm, son artefactos de alto poder explosivo que llevaban décadas bajo tierra. Los equipos de desactivación de explosivos (EOD) trabajaron con maquinaria pesada y detectores de metales para localizar cada pieza. La munición fue retirada en contenedores blindados para su posterior destrucción controlada. Berlín es un territorio con alta densidad de restos bélicos sin detonar.
Más munición que madera: el nuevo recurso forestal 🌲
La policía berlinesa bromeó en redes sociales afirmando que en ese bosque había más munición que madera. Y no les faltaba razón: 59 proyectiles soviéticos pesan más que varios árboles centenarios. La próxima vez que alguien vaya a buscar setas, mejor que lleve un detector de metales. Al menos, si el bosque no tiene leña, tiene suficiente chatarra histórica para armar un museo.