Publicado el 01/05/2026 | Autor: 3dpoder

Green, la cripto ecológica que consume 18 veces más de lo previsto

La criptomoneda Green, presentada como la alternativa sostenible al Bitcoin, enfrenta una realidad incómoda. Un análisis independiente revela que su consumo energético real es 18 veces superior a lo que sus creadores afirmaban. El sistema de prueba de participación, diseñado para ahorrar electricidad, resulta ser un devorador de recursos debido a la complejidad de sus operaciones y el alto volumen de transacciones.

Una imagen de un grifo de agua verde goteando sobre un planeta Tierra seco y agrietado, con un símbolo de criptomoneda brillando débilmente al fondo.

La paradoja técnica del ahorro que gasta más ⚡

El problema radica en la implementación del consenso Proof of Stake. Aunque evita la minería masiva de Bitcoin, Green requiere nodos validadores que ejecutan cálculos criptográficos intensivos para verificar cada transacción. Con el aumento de usuarios, la red demanda servidores dedicados las 24 horas, generando un consumo eléctrico que supera al de blockchains más antiguas. Los desarrolladores reconocen el fallo y buscan optimizar el proceso, pero el daño reputacional es significativo para un proyecto vendido como ecológico.

Cuando ser verde te deja en números rojos 💸

Así que la cripto que prometía salvar el planeta consume electricidad como si estuviera minando Bitcoins con un horno de pizza. Los desarrolladores ahora dicen que trabajan en mejoras, lo que traducido al lenguaje real significa: no teníamos ni idea de que esto pasaría. Mientras tanto, los inversores ecológicos deberán elegir entre salvar el medio ambiente o pagar la factura de la luz de medio barrio. Al menos el planeta se ríe, aunque sea a costa de su propio calor residual.