Una tormenta de granizo descargó durante media hora en Gallur, Zaragoza, cubriendo de blanco calles y caminos entre la urbanización Colonia de San Antonio y el polígono industrial. El pedrisco seco dejó una estampa invernal en pleno mayo, con temperaturas desplomadas hasta los 8 grados, y causó daños graves en la agricultura local, arrasando cultivos de cebada ya adelantados.
Tecnología agrícola frente al granizo: sistemas de alerta y mallas protectoras 🌾
Ante fenómenos como el de Gallur, la tecnología ofrece herramientas para mitigar pérdidas. Los sistemas de alerta temprana, basados en radares meteorológicos y modelos predictivos, permiten avisar con horas de antelación. Además, las mallas antigranizo, aunque costosas, protegen cultivos de alto valor. En cereal extensivo, la inversión no siempre es viable, pero seguros agrarios y variedades más resistentes son opciones que los agricultores pueden valorar para reducir el impacto de estos eventos extremos.
Mayo nevado: el clima se viste de invierno sin avisar ❄️
El granizo seco en mayo convirtió Gallur en un decorado navideño fuera de temporada. Los vecinos, que esperaban sol y calor, se encontraron con un manto blanco que ni Papá Noel pidió. La cebada, que ya se estiraba confiada, recibió un baño de hielo inesperado. Al menos, las calles quedaron impolutas: el granizo barrió mejor que cualquier servicio de limpieza municipal. Una ironía climática que deja daños, pero también postales surrealistas.