Pongámonos en situación: un Toyota GR Yaris con sus casi 300 CV, tracción integral y un asfalto suizo mojado y roto. La combinación promete acción, pero la realidad superó las expectativas. Con los neumáticos Goodyear Vector All Season 4, el pequeño turbo se comportó como un tractor de rallies, permitiendo atacar curvas con una confianza que roza lo absurdo. La estabilidad en ese piso traicionero fue tal que uno casi olvida que lleva ruedas de invierno en verano.
La clave está en el dibujo y la compuestos multiestación 🏔️
El secreto del Vector All Season 4 reside en su diseño de banda con laminillas que evacuan agua y nieve sin sacrificar agarre en seco. Sobre el asfalto irregular de los Alpes, la tracción integral del GR Yaris canaliza la potencia hacia el eje que más agarre tiene, pero son estos neumáticos los que mantienen el coche pegado al piso. Su compuesto de sílice permite que el caucho funcione en un rango amplio de temperaturas, algo clave cuando pasas de una zona fría y húmeda a otra con sol. No hay milagros, solo ingeniería aplicada a rodar en cualquier condición.
El día que un Yaris me hizo dudar de mi necesidad de slicks 🚗💨
Lo confieso: salí de casa pensando que los all season son un compromiso, una solución para vagos que no quieren cambiar ruedas. Pero tras varias curvas ciegas en mojado, el GR Yaris seguía ahí, firme, como si el asfalto estuviera seco. El único momento de tensión fue cuando un ciclista apareció de repente y tuve que frenar; el coche paró en seco mientras yo pensaba en cambiarle el nombre al coche por Yaris Pego. Al final, resultó que los compromisos a veces son más listos que uno.