El 26 de agosto, Gotham dejará de ser la ciudad que conoces. Con Poison Ivy #47 como preludio, el evento Batman: Bad Seeds transforma el paisaje urbano: edificios devorados por enredaderas, calles tomadas por flora carnívora y barrios que retroceden a un estado primitivo. La Bat-Familia es cazada, el GCPD está fracturado bajo el mando militarizado del Comisionado Vandal Savage, y los civiles quedan atrapados en una zona de guerra vegetal.
El ecosistema mutante: tecnología botánica y urbanismo fallido 🌿
El avance de la flora no es mágico, sino biotecnológico. Las enredaderas actúan como redes neurales que reconfiguran el asfalto, mientras las especies carnívoras se adaptan al acero y al hormigón. Este colapso ecológico forzado revela una vulnerabilidad estructural en Gotham: su dependencia de infraestructuras rígidas. La militarización del GCPD bajo Savage solo acelera la fractura social, dejando barrios enteros sin defensa frente a un ecosistema que no entiende de leyes ni murallas.
La alcaldesa planta un árbol y la ciudad se hunde 🌱
Pamela Isley, ahora alcaldesa, se queda sin aliados y decide dar el golpe final. Su movimiento desesperado, según la editorial, dejará Gotham devastada. Vamos, que la señora de las plantas se hartó de las reuniones del ayuntamiento y optó por un plan de regeneración urbana un poco agresivo. Si tu barrio desaparece bajo una enredadera carnívora, no te quejes: es política verde con consecuencias.