George Russell se impuso en la carrera sprint del Gran Premio de Canadá, resistiendo el ataque de su compañero Kimi Antonelli y de Lando Norris. La prueba quedó marcada por la polémica en la vuelta 6, cuando Antonelli intentó adelantar a Russell, pisó la hierba y perdió el segundo puesto. El italiano acusó a su compañero de conducción sucia por radio, mientras Toto Wolff le pidió que dejara de quejarse. Fernando Alonso abandonó y Carlos Sainz sumó otra jornada complicada.
El arte de la defensa legal y los límites del asfalto 🏎️
La maniobra de Russell en la curva 7 fue un ejemplo de conducción al límite de lo permitido. Al cerrar la trazada ante el ataque de Antonelli, obligó al italiano a poner dos ruedas sobre la hierba, perdiendo adherencia y velocidad. Este tipo de defensa, aunque polémica, es legal si el piloto no realiza más de un movimiento. Sin embargo, la radio de Antonelli evidenció la falta de comunicación interna en Mercedes. Wolff, lejos de mediar, optó por callar a su pupilo, recordando viejas rencillas del equipo.
Toto Wolff, el psicólogo que no tuvo paciencia 🎧
Mientras Antonelli lloraba por la radio, Toto Wolff le pedía silencio como un padre en un viaje familiar. El jefe de Mercedes, que ha visto de todo, desde el duelo Rosberg-Hamilton hasta el caos de Baku 2021, decidió que lo mejor era que su piloto novato dejara de hablar y se centrara. El mensaje fue claro: en Mercedes, las quejas se resuelven en el garaje, no en la radio. Y si no, que se lo pregunten a Fernando Alonso, que ya ni siquiera terminó la carrera.