La reunión del G7 arranca con un pulso diplomático inusual. Estados Unidos ha solicitado eliminar la frase cambio climático de la declaración final, una postura que choca frontalmente con la de Francia. París ha encargado un estudio al NGFS, una coalición de bancos centrales, para medir el coste económico de los fenómenos extremos, una entidad de la que la Reserva Federal de EE.UU. ya se ha retirado.
El NGFS y la tecnología financiera frente al riesgo climático 🌍
El Network for Greening the Financial System desarrolla modelos de estrés climático para bancos centrales, integrando datos de satélites y proyecciones meteorológicas en algoritmos de riesgo crediticio. Francia busca cuantificar el impacto de huracanes y sequías en el PIB mediante estos sistemas. La retirada de la Fed deja a EE.UU. fuera de este desarrollo técnico, mientras el resto del G7 avanza en métricas que vincularán finanzas y clima.
En el G7, el clima es un fantasma que no se nombra 🌪️
Así que en la cumbre, el cambio climático será como ese elefante en la habitación al que todos ven pero nadie menciona. Mientras Francia paga estudios para saber cuánto dinero pierden por las tormentas, EE.UU. prefiere borrar la palabra del acta. El truco es sencillo: si no lo nombras, no existe. Lástima que los huracanes no lean comunicados oficiales ni respeten vetos lingüísticos.