El parlamento francés ha aprobado por unanimidad una ley que permite la devolución de artefactos africanos y asiáticos a sus países de origen. Esta decisión, en un clima de tensiones identitarias, abre la puerta a la reparación histórica y a la revisión de colecciones en museos como el Quai Branly o el Louvre.
Blockchain y catálogos digitales para rastrear el origen de las piezas 🏛️
La implementación de esta ley requerirá sistemas de trazabilidad avanzados. Se planea el uso de registros digitales inmutables, como blockchain, para autenticar la procedencia de cada objeto y evitar futuras disputas. Además, se crearán catálogos virtuales de acceso público, permitiendo a investigadores y ciudadanos consultar la historia de cada pieza sin necesidad de trasladarse físicamente a los museos franceses.
Ahora solo falta devolver el sentido común a los coleccionistas 😅
Tras décadas guardando objetos ajenos bajo llave, Francia descubre que devolver lo prestado no duele tanto. Lo curioso es que nadie ha propuesto aún una ley para restituir las obras que los turistas se llevan de recuerdo en los hoteles. Quizás el siguiente paso sea pedirle a cada visitante que devuelva la toalla de la habitación.