Una coalición de ONGs y vecinos de zonas contaminadas ha llevado al Estado francés a los tribunales. La demanda acusa al gobierno de no actuar contra los PFAS, compuestos persistentes y tóxicos conocidos como químicos eternos. Los demandantes exigen medidas concretas para proteger la salud pública y el medio ambiente de esta contaminación que se acumula en el agua y los suelos.
El desafío técnico de eliminar los PFAS del ciclo hídrico 🧪
Los PFAS, con enlaces carbono-flúor extremadamente estables, no se degradan en la naturaleza. Las técnicas actuales de filtración, como la adsorción con carbón activado o la ósmosis inversa, pueden capturarlos pero no destruirlos. El tratamiento posterior requiere incineración a altas temperaturas o procesos avanzados como la oxidación electroquímica, que aún son costosos y no están implementados a gran escala en las plantas de tratamiento francesas.
Químicos eternos: el legado que no pedimos y no se va ☣️
Mientras los tribunales deliberan, los PFAS siguen campando a sus anchas en ríos y grifos. Son como ese familiar pesado que llega a casa y nunca se marcha: no invita, no paga alquiler, y encima deja residuos tóxicos. Francia ahora tendrá que explicar por qué no ha puesto puertas al campo a unos invitados que llevan décadas envenenando el vecindario.