El Ford Maverick Lobo llega como la versión más deportiva de la pick-up compacta, apostando por un motor 2.0L EcoBoost de 250 CV. Con una transmisión de doble embrague, frenos mejorados y una suspensión rebajada, promete una conducción más ágil y un estilo agresivo. Sin embargo, esta transformación tiene un precio: la eficiencia de combustible cae a 24 mpg combinados, muy lejos de los más de 40 mpg de la versión híbrida.
La mecánica detrás del Lobo: potencia y doble embrague 🏎️
El corazón del Lobo es el conocido 2.0L EcoBoost, que entrega 250 CV y 277 lb-pie de par. La novedad es la transmisión automática de doble embrague de 7 velocidades, una rareza en pick-ups, que permite cambios rápidos y una respuesta más deportiva. Los frenos traseros pasan a ser de disco y la suspensión se baja 1.5 pulgadas. El resultado es un vehículo que se siente más ágil en curvas, pero que pierde capacidad de carga útil respecto al modelo base.
El Lobo: cuando quieres ser lobo pero tu cartera dice cordero 🐺
Ford ha creado un Maverick que acelera con ganas y se planta en las curvas como un coche pequeño. El problema es que cada vez que pises el acelerador, el medidor de gasolina bajará más rápido que tus expectativas de ahorro. Es el típico vehículo que te hará sonreír al conducirlo, pero llorar en la gasolinera. Al final, la versión híbrida te llevará al mismo sitio, solo que con 500 euros más en el bolsillo y una sonrisa menos.