El 23 de mayo, diez aeroclubes italianos celebraron el primer Fiorenza Day en homenaje a Fiorenza De Bernardi, la primera mujer piloto de línea aérea del país, fallecida en diciembre a los 97 años. La jornada busca promover el vuelo femenino. La astronauta Samantha Cristoforetti animó a las mujeres a volar: solo se necesita voluntad y estudio. De Bernardi empezó en 1951, fue contratada en 1967 y en 1969 ya era comandante.
Cómo despegar sin romper el techo de cristal ✈️
La trayectoria de De Bernardi no fue un golpe de suerte, sino una secuencia de decisiones técnicas y formación constante. En los años 50, obtener una licencia de piloto requería superar exámenes teóricos de navegación, meteorología y mecánica, además de acumular horas de vuelo en aviones ligeros como el Piper Cub. Ser contratada por una aerolínea en 1967 implicó dominar sistemas de radio, procedimientos de emergencia y la rigurosa disciplina de las cabinas de pasajeros. No había atajos: el mérito era la única turbina.
El día que las mujeres dijeron 'yo controlo' 👩✈️
Que en 2024 haya que celebrar un día para que las mujeres sepan que pueden volar es casi tan absurdo como pensar que una azafata sabe más de motores que el piloto. Pero oye, si Samantha Cristoforetti, que ha estado en el espacio, dice que basta con voluntad y estudio, habrá que hacerle caso. Eso sí, que nadie espere que el Fiorenza Day incluya clases de cómo arreglar el café de la máquina: eso, al parecer, sigue siendo cosa de comandantes.