Square Enix ha confirmado que la división del remake de Final Fantasy VII en tres entregas no fue un capricho, sino una necesidad técnica y narrativa. Según el director Naoki Hamaguchi, el material original es tan denso que una sola parte habría resultado inviable. Incluso la sección de Midgar, pese a ser breve en el juego de 1997, contiene un volumen de información que requería un desarrollo extenso con tecnología actual.
El desafío técnico de expandir Midgar sin perder la esencia 🎮
Recrear Midgar con técnicas modernas implicó construir cada sector, callejón y edificio con un nivel de detalle que el original no permitía. Hamaguchi explicó que el equipo tuvo que equilibrar la fidelidad con las limitaciones de hardware y tiempo de desarrollo. Cada personaje secundario, cada conversación y cada escenario fueron rediseñados para ofrecer una experiencia coherente, pero eso exigió un volumen de assets y scripting que solo una trilogía podía soportar sin comprometer la calidad.
Spoiler: sí, también necesitaban vender más juegos 💸
O sea, que para contar la historia de un pueblo llamado Midgar necesitaron un juego entero. Con ese ritmo, la escena de la carrera de Chocobos merecerá su propio DLC de pago. Y si el lago de los recuerdos aparece en la tercera parte, igual lo estiran hasta convertirlo en un RPG de pesca. Pero bueno, al menos no nos quejaremos: mientras sigan saliendo, podremos debatir durante otros diez años si el remake es mejor que el original.