El Real Madrid y el Olympiacos se citan este sábado en Atenas para decidir el campeón de la Euroliga. El conjunto blanco llega con bajas en el juego interior, mientras que el equipo griego, que busca su primer título europeo en 13 años, parte como favorito con una clara ventaja física en la pintura. El Madrid, en su cuarta final en cinco años, apuesta por el rebote y el acierto exterior para contrarrestar las carencias.
La clave táctica: control del rebote defensivo y circulación rápida 🏀
El Madrid deberá minimizar los segundos ataques del Olympiacos. Sin centímetros en la zona, la defensa colectiva y el balance defensivo serán vitales para evitar que Fall y Milutinov castiguen cerca del aro. En ataque, la circulación rápida del balón y el tiro de tres, con Campazzo y Musa como ejecutores, buscarán abrir la defensa rival. La capacidad de generar ventajas desde el pick and roll será determinante para romper el control del rebote griego.
La báscula, la gran amenaza del Madrid en Atenas ⚖️
El plan del Madrid es simple: correr y tirar. Pero claro, cuando tu pívot titular pesa lo mismo que el bocadillo de un aficionado del Olympiacos, el rebote se convierte en un acto de fe. Ojalá la canasta de tres puntos mida 7,24 metros, porque si el partido se juega a ver quién empuja más cerca del aro, el Madrid va a necesitar un patrocinio de Protección de Datos para que no le roben los rebotes.