El primer coche eléctrico de Ferrari, bautizado como Ferrari Luce, ha generado un terremoto entre los seguidores de la marca. Su diseño rompe con la tradición de líneas agresivas y curvas deportivas para adoptar un estilo suave y minimalista, más cercano a un producto de Apple que a un bólido de Maranello. El responsable del aspecto es el mismo equipo que diseñó el iPhone y el Magic Mouse, lo que explica las formas redondeadas y la estética pulcra que no ha dejado indiferente a nadie.
Del motor V12 al silencio de una batería con diseño de aluminio 🔋
Bajo su carrocería de líneas limpias, el Ferrari Luce esconde una plataforma eléctrica de alto voltaje. La batería, integrada en el chasis, busca un centro de gravedad bajo para mantener la estabilidad. Sin embargo, el verdadero cambio está en el exterior: los faros son tiras LED que parecen sacadas de un accesorio de escritorio, y la parrilla frontal se ha reducido a una simple ranura. El equipo de diseño ha priorizado la aerodinámica sobre la agresividad visual, logrando un coeficiente de arrastre bajo, pero perdiendo la esencia que define a un Ferrari.
Los puristas lloran, los hipsters aplauden y el caballo se maquilla 🐴
Mientras los fans clásicos se agarran la cabeza al ver un Ferrari que parece un electrodoméstico de lujo, los nuevos compradores tecnológicos lo ven como el accesorio definitivo para el garaje. El coche no ruge, susurra; no acelera, se desliza; y su sonido de motor se ha reemplazado por una melodía que suena a notificación de correo. Si cierras los ojos, podrías confundir la marcha atrás con el tono de llamada de un iPhone 15. El Cavallino Rampante ahora se pinta de blanco brillante y tiene bordes redondeados.