Expropiar a los grandes tenedores de pisos, reintegrándoles lo pagado, y destinar esas viviendas a venta pública es una medida que muchos expertos señalan como viable para aliviar la crisis habitacional. Sin embargo, es una opción que ningún partido con opciones de gobernar aplicará, por mucho que prometan soluciones mágicas en campaña.
El algoritmo de la vivienda: datos frente a promesas vacías 🏠
Un sistema de expropiación tasada requiere de una base de datos catastral actualizada y un algoritmo que calcule el valor real de mercado histórico. Herramientas como el GIS permitirían identificar a los grandes tenedores (más de 10 inmuebles) y calcular la compensación justa. El problema no es técnico, sino político: ningún partido tocará los intereses de los fondos de inversión que financian sus campañas.
El milagro de la vivienda asequible (solo para votantes) 🗝️
Claro, antes de expropiar, los políticos prefieren crear comisiones de estudio, prometer 50.000 pisos públicos (que nunca construyen) o regalar un bono alquiler que pagamos todos. Es más fácil hacer un vídeo en TikTok prometiendo soluciones que explicar por qué los fondos buitre tienen más derechos que los jóvenes. Pero oye, al menos el meme de la llave dorada queda bonito en el feed.