Saber Interactive vuelve a la carga con Expeditions: A MudRunner Game, una entrega que lleva la simulación de terreno a nuevos niveles. El Swerve Engine, motor propietario del estudio, permite una deformación física del barro y la roca en tiempo real, ofreciendo texturas de alta resolución que hacen que cada surco y cada piedra se sientan reales. No es un juego para los que buscan velocidad, sino para los que disfrutan del arte de atascarse.
Swerve Engine y Havok: la fórmula del lodo realista 🚜
El Swerve Engine, desarrollado por Saber, se combina con el middleware de física Havok para crear un sistema de interacción terreno-vehículo muy detallado. El barro se comporta como fluido no newtoniano, la presión de los neumáticos afecta la tracción de forma dinámica, y las rocas tienen superficies irregulares que modifican el agarre. Los programas de modelado Maya se usan para esculpir estos entornos, mientras que las herramientas propietarias de Saber optimizan el rendimiento para que la consola no llore al procesar tanta geometría deformable.
Atascarse nunca fue tan bonito (y frustrante) 😅
Lo mejor de todo es que el juego te permite recrear esa sensación de un domingo lluvioso en el campo, cuando metes el coche en un charco y pasas tres horas viendo cómo gira la rueda. Expeditions te da la misma experiencia, pero con mejores gráficos y sin tener que llamar a una grúa. La física es tan realista que hasta el barro parece reírse de ti mientras tu todoterreno se hunde lentamente. Eso sí, al menos la textura de la roca es impresionante.