El crucero de lujo MV Hondius, con un brote de hantavirus a bordo, ha iniciado la evacuación de sus pasajeros en el Puerto de Granadilla de Abona, Tenerife. Los primeros cinco españoles fueron trasladados a tierra en una embarcación mediana, sin pisar la terminal. Subieron a un vehículo de la UME y se dirigieron al Aeropuerto Tenerife Sur para volar directo al Hospital Gómez Ulla de Madrid, sin contacto con otros viajeros.
La logística de la evacuación: drones y trajes de protección 🚁
El operativo desplegado por la UME y Sanidad Exterior muestra un protocolo de alta precisión. Los pasajeros, asintomáticos, fueron revisados por sanitarios con equipos de protección individual (EPI) antes de bajar. El desembarque se realizó de espaldas a los medios, en grupos pequeños y siguiendo una coreografía estricta. Cada evacuado portaba solo un bolso sellado con documentación, móvil y enseres básicos, minimizando el riesgo de contaminación cruzada en el traslado.
El crucero del terror: de la piscina al aislamiento en un vuelo chárter 🛩️
Mientras los pasajeros soñaban con cócteles en cubierta, el hantavirus les ha regalado un tour exprés: del barco a una lancha, de la lancha a una furgoneta de la UME y de ahí directo al hospital militar, sin pasar por la tienda de souvenirs. Lo más triste es que ni siquiera pudieron llevarse la toalla de la piscina; solo un bolso sellado con el móvil y la documentación. Eso sí, al menos el viaje en avión fue privado, como en los viejos tiempos del lujo.