El programa Artemis de la NASA avanza con una pieza fundamental construida en Europa: el Módulo de Servicio Europeo (ESM-3) para la misión Artemis III. Esta estructura proporciona propulsión, control térmico y suministros vitales como aire y agua a la nave Orion. Tras la instalación de sus paneles solares, el siguiente paso crítico son las pruebas acústicas en el Centro Espacial Kennedy.
Pruebas acústicas: el rugido del lanzamiento simulado 🚀
El ESM-3 será sometido a intensas ondas sonoras que replican las vibraciones del despegue del cohete SLS. Estas pruebas verifican que la estructura y los componentes internos soporten el estruendo sin fallos. Si el módulo pasa la prueba, se integrará con la cápsula de la tripulación. El objetivo es garantizar que los sistemas de soporte vital y propulsión funcionen durante los 30 segundos más violentos del lanzamiento.
Paneles solares: la sombrilla espacial más cara de la historia ☀️
Los paneles del ESM-3 ya están instalados, luciendo como si Orion fuera un satélite gigante con aspiraciones lunares. Ahora toca gritarle al módulo durante horas para ver si no se desmonta. Si algo falla, los astronautas tendrán que pedir oxígeno prestado o usar el método de remar con los brazos. Menos mal que la ESA no escatimó en cinta aislante.