Un equipo de 20 estudiantes de ETH Zúrich ha logrado un hito técnico al hacer funcionar un motor de cohete de detonación rotativa (RDRE) con propano y oxígeno líquido. La prueba, realizada en abril de 2026 en el aeródromo de Dübendorf, produjo ondas de detonación estables. Solo una docena de países dominan esta tecnología, y ningún otro grupo estudiantil lo había conseguido con combustible líquido.
Cómo funciona el ciclo de detonación supersónica 🚀
A diferencia de los motores convencionales, el RDRE utiliza una onda de choque supersónica que gira dentro de la cámara a 20.000 revoluciones por segundo. Esta detonación continua genera presiones y temperaturas más altas, quemando el combustible de forma más completa. La mejora teórica de eficiencia respecto a motores tradicionales se sitúa entre el 10 y el 20%. El reto principal fue estabilizar la onda sin que se extinguiera o descontrolara.
El cohete que no explotó (y eso es noticia) 🔥
Mientras la mayoría de los estudiantes de ingeniería sueñan con que su proyecto funcione, estos 20 suizos lograron que su motor no reventara en mil pedazos. Algo que, en el mundo de la cohetería experimental, ya se considera un éxito rotundo. El siguiente paso, según el equipo, es que el motor no solo encienda, sino que también empuje algo. Pero eso, dicen, es para el próximo curso.