El Mundial de Formula Kite deja un sabor agridulce para la delegación española. Gisela Pulido, la gran esperanza nacional, finalizó en la decimonovena posición de un total de 32 participantes, muy lejos de las medallas. En categoría masculina, Climent, Cairo y Collado no lograron superar el Grupo Plata, quedando descartados de la lucha por los primeros puestos.
El retraso tecnológico lastra el rendimiento de la flota nacional 🏎️
El bajo rendimiento del equipo español no es casualidad. Mientras potencias como Francia y Singapur desarrollan foils de última generación y sistemas de control de vuelo asistidos por IA, los regatistas españoles compiten con materiales de generaciones anteriores. La falta de inversión en I+D y la ausencia de túneles de viento para probar perfiles aerodinámicos específicos para kite limita la velocidad punta y la estabilidad en maniobras críticas, factores decisivos en un deporte donde cada décima cuenta.
Pulido, Collado y Cía: un bronce en la categoría casi casi 😅
Menos mal que el lema es lo importante es participar, porque si no, la delegación española volvía a casa con las manos vacías y el orgullo algo tocado. Gisela Pulido, que llegó a ser campeona del mundo, ahora se conforma con ser la número 19 del planeta. Un consuelo: al menos no fueron los últimos, que eso ya lo dejan para otros. Eso sí, si el kite evoluciona a la velocidad que ellos navegan, igual el año que viene les vemos en el top 18.