La tecnología 3D permite a los procuradores documentar espacios físicos con precisión milimétrica. Un ejemplo claro: tras un accidente de tráfico, un escáner 3D captura la posición exacta de los vehículos, señales y marcas viales. Esto genera un modelo digital que puede presentarse como prueba inamovible en un juicio, evitando interpretaciones sesgadas de fotografías o croquis dibujados a mano.
Programas y flujo de trabajo para la reconstrucción forense 🛠️
Para este oficio se necesita un escáner como el Faro Focus o una cámara como la Matterport Pro2. El software clave es Autodesk ReCap para procesar nubes de puntos, y SketchUp o Blender para crear modelos simplificados. Con estos programas, el procurador genera un archivo .obj o .ply que se visualiza en cualquier visor 3D gratuito. El resultado: un expediente digital que el juez puede rotar y medir sin salir de su despacho.
El procurador 3D: cuando el juez te pide que le pases la cinta métrica virtual 😅
Imagina al procurador llegando al juzgado con un casco de realidad virtual. El juez le dice: Póngame el modelo 3D del accidente. El procurador, sudando, responde: Señoría, mi tableta no tiene puerto HDMI. Al final, el abogado contrario sigue usando un folio doblado como maqueta. Pero oye, al menos el modelo digital no se arruga en el bolsillo de la toga.