Eric Barone, el creador de Stardew Valley, ha tenido que aclarar los rumores sobre un posible sistema de infidelidades en el juego. Todo comenzó con una entrevista en Game Informer donde Barone habló de forma teórica sobre las peticiones de algunos jugadores de cortejar a personajes casados como Caroline o Robin. Aunque se opuso moralmente a la idea, mencionó que en un sandbox podría ser interesante permitir acciones negativas con consecuencias graves, como el rechazo total de la comunidad. Algunos fans interpretaron esto como una confirmación de futuras actualizaciones.
La mecánica de consecuencias en juegos sandbox según Barone 🎮
En la entrevista, Barone explicó que un sistema de este tipo requeriría un diseño de consecuencias muy específico para funcionar. No se trataría de añadir romances secretos sin más, sino de implementar un sistema donde romper una familia llevara a que todos los aldeanos te odiaran, afectando la jugabilidad y la narrativa. El desarrollador dejó claro que, aunque técnicamente es posible añadir acciones moralmente cuestionables en un sandbox, él no tiene planes de incluir infidelidades en Stardew Valley. La confusión surgió al mezclar una reflexión teórica con un anuncio de contenido real.
Los granjeros infieles se quedan con las ganas de liar el pueblo 🌾
Parece que los que soñaban con un drama digno de telenovela en el Valle tendrán que conformarse con regalar coliflores a sus esposos virtuales. Barone ha dejado claro que, aunque podría ser divertido ver a todo el pueblo mirándote mal por liarte con la carpintera, prefiere mantener la paz en su creación. Así que nada de tontear con Robin mientras Demetrius no mira. Eso sí, si queréis consecuencias graves, siempre podéis regalarle un huevo podrido al alcalde Lewis. Eso sí que duele.