Publicado el 15/05/2026 | Autor: 3dpoder

Entierran 50.000 árboles quemados para evitar emisiones de CO₂

Tras un incendio en Montana que calcinó 50.000 árboles, Mast Reforestation optó por enterrar los troncos carbonizados en un pozo de 5.000 m², cubriéndolos con seis metros de tierra. Esta práctica evita la descomposición y la liberación de casi 7.000 toneladas de CO₂ que ocurrirían si se quemaran. La empresa financia la replantación vendiendo créditos de carbono.

Descripción de imagen: Paisaje de Montana con un gran pozo de tierra oscura; tractores cubren troncos carbonizados; al fondo, colinas verdes y árboles replantados.

El método técnico: un pozo de carbono sellado por siglos 🌲

La técnica consiste en cavar una fosa, depositar los troncos y cubrirlos con grava y tierra para aislarlos del oxígeno. Sin oxígeno, la descomposición microbiana se detiene, atrapando el carbono de forma permanente. Mast asegura que los árboles no se degradarán durante siglos, reduciendo además el riesgo de nuevos incendios. Aunque no es una solución global, representa una herramienta concreta para gestionar bosques quemados.

El ataúd forestal más grande del mundo ⚰️

Vamos, que en lugar de hacer una hoguera gigante para cenar malvaviscos, han montado un cementerio de árboles. 50.000 troncos en un pozo de 5.000 metros cuadrados. Es como si los árboles, tras arder, tuvieran un funeral con entierro de primera. Y para colmo, venden el humo (bueno, el carbono enterrado) como créditos. Al menos no habrá fantasmas de CO₂ rondando el bosque.