ENAIRE ha dado un paso adelante en la seguridad aérea de Baleares con la instalación de su primer radar primario 3D. Este sistema, ubicado en un punto estratégico del archipiélago, permite detectar y seguir aeronaves sin que estas deban emitir señales, ofreciendo datos tridimensionales de posición, altitud y velocidad. Una mejora técnica que refuerza el control del tráfico aéreo y la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto en la región.
Cobertura tridimensional sin depender del transpondedor 🛰️
A diferencia de los radares secundarios, que requieren que la aeronave responda con un código, este radar primario 3D funciona de forma independiente. Emite ondas que rebotan en cualquier objeto, desde un avión comercial hasta un dron, y calcula su trayectoria en tres ejes. La tecnología permite distinguir blancos con precisión incluso en condiciones meteorológicas adversas. Para los controladores, supone una capa extra de información que complementa los sistemas actuales, reduciendo puntos ciegos en zonas de alta densidad de tráfico.
Adiós a los aviones fantasma (y a las excusas) 😈
Hasta ahora, si un piloto quería pasar desapercibido sobre Baleares, bastaba con apagar el transpondedor y hacerse el despistado. Con el nuevo radar, eso se acabó. El sistema ve todo, incluso a esos avioncitos que vuelan bajo para que sus ocupantes disfruten de las calas sin ser molestados. Eso sí, los controladores ya se frotan las manos: menos sorpresas y menos papeleo. Los pilotos, en cambio, tendrán que buscarse otra excusa para explicar por qué volaban en círculos sobre Formentera.