Más de 160 empresas de la Comunidad Valenciana han sorteado la política arancelaria de Donald Trump y continúan creciendo en Estados Unidos. Sectores como el calzado, la cerámica, la automoción y la alimentación han logrado mantener su presencia mediante estrategias como abrir filiales en territorio estadounidense o diversificar mercados. La calidad y competitividad de sus productos han impulsado las exportaciones pese a las barreras comerciales.
Estrategias tecnológicas para esquivar barreras comerciales 🚀
La clave ha sido la adaptación logística y fiscal. Empresas han establecido filiales en EE.UU. para que sus productos se consideren de origen local, evitando aranceles de hasta el 25% en cerámica y calzado. Otras han usado almacenes en zonas francas o han redirigido componentes a través de países con acuerdos preferenciales. La digitalización de cadenas de suministro y el uso de software aduanero han permitido rastrear y certificar el origen de cada pieza, reduciendo costes de importación.
Trump pone aranceles, pero Valencia se pone las pilas 💪
Parece que el muro de Trump no era tan alto. Mientras él sube aranceles, las empresas valencianas abren tiendas en Nueva York y venden azulejos en Miami como si fueran locales. La estrategia es sencilla: si no puedes con el arancel, pásate al otro lado. Y si el cliente pregunta, siempre puedes decir que el producto es made in USA, aunque la arcilla haya viajado en barco desde Castellón. La globalización tiene estas cosas.