La creadora de Hilda y Goldie, Emily Brundige, ha decidido tomar las riendas de su trabajo. Tras años cediendo sus propiedades intelectuales a estudios, ahora impulsa Strawberry Vampire, una serie animada independiente. Su primer piloto, financiado con 8.000 dólares en Kickstarter, se estrenó en YouTube en Halloween y acumuló 60.000 visitas en apenas 48 horas. Una segunda campaña ya financia dos episodios más en formato animatic, elegido por los propios seguidores.
El desarrollo técnico de una serie animada independiente 🎬
Brundige optó por el formato animatic para los nuevos episodios, una decisión que reduce costes de producción sin sacrificar la narrativa visual. Este método consiste en storyboards animados con diálogos y efectos de sonido, similar a un cómic en movimiento. La elección fue votada por los patrocinadores, quienes prefirieron esta opción frente a la animación completa. El equipo trabaja con herramientas digitales estándar del sector, pero sin las restricciones de plazos y notas de estudio. La libertad creativa, según Brundige, compensa la incertidumbre financiera.
El crowdfunding: una montaña rusa con más bajadas que subidas 🎢
Brundige describe el proceso como una montaña rusa emocional, lo que traducido al lenguaje llano significa: pasar de la euforia al terror en cuestión de horas. Un día celebras haber alcanzado la meta, y al siguiente calculas cuántos cafés podrás comprar con lo que queda tras impuestos y comisiones. Pero oye, al menos nadie te dice que el vampiro protagonista debe ser menos pálido o que el bosque encantado necesita más color pastel. La independencia tiene un precio, pero no incluye reuniones interminables.