Embracer Group ha anunciado la creación de Fellowship Entertainment, una división que centralizará el desarrollo y explotación de sus franquicias clave. El resto de proyectos para PC y consolas seguirán bajo la estructura principal. La medida busca simplificar una corporación que creció de forma acelerada y desordenada tras adquirir decenas de estudios en pocos años, con el objetivo de lograr estabilidad financiera.
Una arquitectura corporativa más ligera para el desarrollo 🏗️
La separación de Fellowship Entertainment permitirá a Embracer asignar recursos de forma más directa a sus marcas principales, mientras el resto de estudios operan con mayor autonomía. Técnicamente, se reduce la superposición de equipos y se centralizan funciones de publishing y marketing. Esto busca evitar cuellos de botella en la producción y facilitar la toma de decisiones, algo crítico cuando se gestionan más de 60 estudios internos con pipelines y tecnologías diversas.
El imperio contraataca... con un organigrama 📊
Después de comprar todo lo que se movía, incluyendo estudios que ni recordaban tener, Embracer ha descubierto que tener 60 estudios no es como tener 60 Pokémons: no evolucionan solos. Ahora toca poner orden en el armario de las franquicias, separar los juegos buenos de los que nadie pidió, y rezar para que Fellowship Entertainment no termine siendo otro cajón desastre con nombre elegante.