La compañía sueca ha reorganizado su catálogo bajo una nueva división llamada Fellowship Entertainment. El objetivo es poner el foco en propiedades como El Señor de los Anillos, Tomb Raider y Deus Ex, entre otras. Consideran que estos títulos están infravalorados y necesitan una gestión más cercana para alcanzar un crecimiento orgánico superior al del mercado. La medida busca ordenar el caos de su vasto portfolio.
Un enfoque técnico para desbloquear el potencial de las IP 🎮
Fellowship Entertainment operará como un sello editorial interno que coordinará desarrollo, marketing y licencias. Su estructura permitirá a los estudios asociados trabajar con mayor autonomía creativa, pero bajo una supervisión estratégica centralizada. Se espera que esto acelere los ciclos de producción y evite la saturación de mercado. La compañía ya ha asignado equipos específicos para analizar el estado de cada franquicia, priorizando aquellas con mayor retorno potencial como Kingdom Come: Deliverance y Dead Island.
La nueva directora ejecutiva y su amor por los juegos de nicho 🕹️
La división estará liderada por Lee Guinchard, quien promete que no habrá más ports de Gollum. Bromas aparte, el verdadero desafío será gestionar un catálogo que incluye desde Saints Row hasta TimeSplitters. Algunos jugadores ya especulan si esto significa que veremos un nuevo Darksiders antes de que se acabe la década. O quizás solo sea otra forma de decir que van a vender muñecos de Frodo.