El Tesoro de Carambolo, compuesto por 21 piezas de oro descubiertas en Sevilla, sigue siendo un enigma para la arqueología. El debate sobre su origen, si pertenece a la cultura fenicia o a la legendaria Tartessos, no se ha cerrado. Ahora, la Arqueología Digital ofrece nuevas herramientas para analizar estos objetos sin tocarlos, mediante tecnologías de escaneo y modelado tridimensional.
Fotogrametría y escaneo láser para el análisis de orfebrería 🔬
La aplicación de fotogrametría de alta resolución permite capturar cada detalle de las piezas, desde las soldaduras microscópicas hasta los patrones de repujado. Un escáner láser puede generar nubes de puntos con precisión micrométrica, revelando marcas de herramientas o desgastes que el ojo humano no percibe. Estos modelos 3D permiten a los investigadores simular el proceso de fabricación, comparar las técnicas con otras piezas fenicias del Mediterráneo y contrastar la pureza del oro mediante análisis espectral indirecto. La recreación virtual del collar y los colgantes ayuda a determinar si los métodos de ensamblaje son autóctonos o importados.
Reconstruir el contexto perdido 🏛️
Más allá del análisis material, la tecnología 3D permite reconstruir el paisaje original donde se encontró el tesoro. Mediante la integración de datos georreferenciados y modelos digitales del terreno, los arqueólogos pueden simular cómo se iluminaban las piezas en un santuario tartésico o en un templo fenicio. Este enfoque digital no resuelve el debate por sí solo, pero ofrece una base de datos objetiva para que la comunidad científica evalúe si los símbolos grabados responden a la iconografía semita o a una tradición local aún desconocida.
Podría la recreación digital del Tesoro de Carambolo desvelar detalles ocultos en sus relieves que inclinen la balanza hacia un origen fenicio o tartésico?
(PD: Si excavas en un yacimiento y encuentras un USB, no lo conectes: podría ser malware de los romanos.)