El Tribunal Supremo ha ratificado la condena de prisión para Roberto L. G., el conductor que en mayo de 2021 adelantó en una zona prohibida de la N-232, en El Burgo de Ebro (Zaragoza), y provocó la muerte de un matrimonio. El impacto contra el coche de las víctimas las desplazó hacia un tráiler. Los jueces descartan un error de cálculo: la maniobra era ilegal de origen.
ADAS y la física de un adelantamiento mortal 🚗💥
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) incluyen alertas de cambio de carril y frenado autónomo, pero no pueden impedir una decisión temeraria si el conductor las ignora o desactiva. En este caso, el adelantamiento se realizó en línea continua y sin visibilidad. La física es clara: a 90 km/h, un coche necesita unos 300 metros para adelantar con seguridad. La maniobra nunca debió iniciarse, lo que demuestra que la tecnología no sustituye al criterio humano.
Adelantar como si no hubiera un mañana (y no lo hubo) ⚖️😔
La próxima vez que alguien pise el acelerador para adelantar en una línea continua, que recuerde este caso. No solo se juega su carnet: puede jugarse la vida de un matrimonio y acabar con una condena firme. Eso sí, al menos el tráiler no tuvo culpa, porque ya bastante tiene con llevar una carga pesada y encontrarse un coche de repente en su carril. Ironías del destino: el adelantamiento más rápido de su vida fue también el último.