La reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el abuso de temporalidad en el sector público ha sido recibida con esperanza por miles de interinos, aunque no modifica la ley por sí misma. Quienes acrediten haber sufrido este abuso y superado un proceso selectivo para un puesto fijo sin obtener plaza podrían convertirse en fijos, pero solo si acuden a los tribunales. Se prevé una avalancha de demandas, activando una judicialización masiva que afecta a interinos activos, cesados y jubilados.
Desarrollo técnico: el algoritmo judicial que procesará las reclamaciones ⚖️
El fallo no es un parche automático en el sistema, sino una instrucción para los jueces. La clave está en el artículo 70 del EBEP y la Directiva 1999/70/CE, que prohíben la temporalidad abusiva. Los tribunales deberán evaluar caso por caso si hubo abuso, lo que implica revisar contratos, convocatorias y procesos selectivos. Esto generará una carga de trabajo masiva en los juzgados de lo contencioso-administrativo, que ya están saturados. Se espera que los afectados presenten pruebas documentales detalladas para acreditar la superación de procesos selectivos sin obtención de plaza, un requisito indispensable según el Supremo.
La Administración: donde lo temporal es más eterno que una saga de Star Wars 🎬
La Administración pública lleva décadas usando la temporalidad como si fuese un contrato indefinido con fecha de caducidad imaginaria. Ahora, con esta sentencia, los interinos tendrán que hacer cola en los juzgados, justo al lado de la cola para la renovación de su contrato anual. Lo curioso es que el Supremo dice que no hay derecho a indemnización, solo a fijeza. Vamos, que te dan el puesto fijo, pero sin pagarte las horas de espera. Un chollo, vamos.