El Gobierno español ha justificado el sobrecoste y el retraso en la rehabilitación del Salón de Reinos del Museo del Prado. Según fuentes oficiales, la aparición de problemas estructurales ocultos, la heterogeneidad constructiva del edificio y el hallazgo de restos arqueológicos no documentados han disparado el presupuesto y alargado los plazos. Una obra que prometía modernidad se enfrenta a la cruda realidad del subsuelo.
Escáner 3D y georradar: la tecnología revela lo que la historia escondía 🛠️
Los equipos técnicos han empleado escáneres láser 3D y georradares para cartografiar el edificio. Los datos obtenidos revelan una estructura compuesta por añadidos de distintas épocas, con muros de carga que no aparecen en los planos originales y cimentaciones de baja capacidad portante. El análisis de fatiga de materiales indica que algunos forjados necesitan refuerzos con fibra de carbono. El coste de estos estudios no estaba previsto.
Restos arqueológicos: el Prado descubre que su edificio es un yacimiento 🏺
Como en toda obra que se precie, han aparecido restos arqueológicos no documentados. El equipo ha encontrado cimientos de un antiguo cuartel y tuberías de plomo del siglo XVII. Lo más curioso: nadie sabía que estaban ahí, ni siquiera el abuelo del arquitecto. Ahora, en lugar de colgar cuadros, los operarios excavan como si buscasen un tesoro. El sobrecoste incluye picos, palas y paciencia infinita.