El World Video Game Hall of Fame, dependiente del museo The Strong National Museum of Play en Nueva York, ha seleccionado a cuatro títulos para su promoción de 2026. La decisión valora su impacto cultural, longevidad y difusión global. Los elegidos son Dragon Quest, Silent Hill, FIFA International Soccer y otro título que completa la cuádruple lista, todos reconocidos por su contribución a la industria del entretenimiento electrónico.
Música y atmósfera: el motor técnico de dos leyendas 🎵
Dragon Quest (1986) marcó un hito al tratar la música de videojuegos como arte serio, gracias a la banda sonora de Koichi Sugiyama. En el apartado técnico, Sugiyama compuso piezas orquestales que elevaban la narrativa del RPG. Silent Hill (1999), por su parte, usó niebla generada por las limitaciones de hardware de la primera PlayStation para crear una atmósfera opresiva. Su motor gráfico priorizaba la iluminación dinámica y el sonido ambiental, estableciendo un estándar en terror psicológico.
FIFA y sus competidores: el gol que noqueó al resto ⚽
FIFA International Soccer (1993) llegó y, sin ser el primer simulador de fútbol, logró que jugadores de todo el mundo olvidaran que existían otras alternativas como Sensible Soccer o Kick Off. EA Sports apostó por licencias oficiales y una vista isométrica que, para la época, parecía magia. Lo irónico es que hoy, tres décadas después, muchos añoran aquella simplicidad, mientras los títulos actuales parecen más preocupados por vender sobres de cromos que por marcar goles.