La segunda jornada de la romería del Rocío ha registrado un incremento del 57% en las atenciones sanitarias respecto al año anterior. La gran afluencia de peregrinos ha saturado los puestos médicos, que han tratado principalmente casos de golpes de calor y agotamiento por el esfuerzo físico. El calor y las largas caminatas están pasando factura a los devotos.
Sistemas de alerta y geolocalización para prevenir colapsos sanitarios 🚑
Ante este pico de incidencias, los equipos de emergencia han reforzado el uso de sensores térmicos portátiles y drones con cámaras infrarrojas para monitorizar la temperatura corporal de los asistentes en tiempo real. Además, se han desplegado aplicaciones de geolocalización que permiten a los coordinadores sanitarios anticipar puntos críticos de aglomeración y desviar recursos móviles hacia las zonas con mayor densidad de peregrinos. Estos sistemas, combinados con estaciones de hidratación inteligentes que notifican los niveles de consumo, buscan reducir las atenciones urgentes antes de que los cuadros de deshidratación se agraven.
Los médicos piden step-back, pero el Rocío solo entiende de pasos hacia adelante 😅
Los sanitarios sugieren a los romeros que se tomen un respiro a la sombra, pero la procesión avanza sin piedad. Mientras los médicos corren de un lado a otro con sueros y paños fríos, los peregrinos repiten aquello de una cosa es predicar y otra dar trigo, o en este caso, dar agua. Al paso que vamos, el próximo año necesitarán un hospital de campaña con aire acondicionado y terraza con vistas a la marisma.