Las hermandades rocieras de Sevilla han decidido adelantar el regreso de la romería para evitar las temperaturas extremas previstas. La medida responde al aumento de casos de golpes de calor y deshidratación atendidos por el Plan Romero en la edición de 2026. El objetivo es proteger la salud de los peregrinos y adaptar la tradición a un clima cada vez más imprevisible.
Drones y sensores térmicos vigilarán la ruta en tiempo real 🌡️
Para reforzar la seguridad, el dispositivo del Plan Romero integrará drones con cámaras térmicas que detectarán puntos de calor en la caravana. Además, los peregrinos portarán pulseras con sensores de frecuencia cardíaca y temperatura corporal. Estos datos se enviarán a una central que alertará sobre posibles riesgos de deshidratación antes de que aparezcan los primeros síntomas. La tecnología busca prevenir emergencias.
El Simpecao viajará con aire acondicionado portátil 🌀
Mientras los hermanos mayorales discuten si el paso debe llevar toldo térmico, los más prácticos ya sugieren instalar ventiladores en los varales. Algunos bromearon con que la próxima medida será que el Simpecao viaje con su propio climatizador portátil. Eso sí, nadie se atreve a proponer que la Virgen lleve gafas de sol y un abanico de palma.