Moove Cars, Auro y Vecttor controlan el 60% de las licencias VTC en Madrid, un negocio alejado de las apps que usas a diario. Estas licencias, que cuestan hasta 180.000 euros, permiten un servicio masivo e inmediato. El resultado: los precios y la disponibilidad de viajes dependen de grandes corporaciones, no de pequeños autónomos. El transporte urbano lo marcan unos pocos grupos.
El algoritmo centralizado que mueve la flota 🤖
La tecnología detrás de estas flotas masivas se basa en sistemas de asignación centralizados. Plataformas propias gestionan la demanda en tiempo real, optimizando rutas y minimizando tiempos de espera. A diferencia de las apps abiertas, estos sistemas priorizan vehículos corporativos sobre autónomos. El software controla desde la geolocalización hasta la tarifa dinámica, eliminando la competencia individual. Es una infraestructura digital diseñada para escalar, no para competir.
El libre mercado que solo cabe en tres garajes 🍺
Así que, querido ciudadano, si creías que elegir entre Uber y Cabify era libertad, piensa de nuevo. Detrás del telón, tres empresas deciden si llegas tarde al trabajo o si pagas un riñón por un trayecto de 10 minutos. Es como si en lugar de varios bares para tomar cerveza, solo hubiera tres macro-cadenas que deciden el precio del botellín. Eso sí, la competencia es feroz... entre los dueños de los tres garajes.