Un motor capaz de combinar gasolina y diésel ha vuelto a circular como noticia fresca, aunque su base tecnológica, la ignición por compresión de reactividad controlada (RCCI), fue presentada en 2010 por el profesor Rolf Reitz. Promete una eficiencia térmica del 60% y menos emisiones, pero ningún fabricante lo ha llevado a producción en serie.
Cómo funciona la combustión de doble combustible RCCI 🔧
El sistema RCCI inyecta gasolina en el conducto de admisión y diésel directamente en la cámara durante la compresión. Al tener diferentes reactividades, la gasolina se enciende por el diésel, creando una combustión más controlada y homogénea. Esto reduce la formación de NOx y partículas, evitando costosos filtros o catalizadores. El desarrollo alcanzó eficiencias del 60% en laboratorio, pero su implementación en un coche de calle sigue siendo un desafío técnico sin resolver.
El motor viral que lleva 14 años esperando su oportunidad ⏳
El RCCI ha vuelto a hacerse famoso en redes, aunque suene a esa canción que todos tararean pero nadie sabe de cuándo es. La tecnología promete ser la panacea de la combustión, pero los fabricantes la miran como a un primo lejano: interesante, pero prefieren no invitarlo a la cena. Mientras tanto, el motor sigue siendo viral... sin haber salido nunca del garaje.