El lago del Parque Infanta Elena, en Sevilla Este, ha adquirido un tono rojizo que ha llamado la atención de vecinos y visitantes. El Ayuntamiento ha explicado que se trata de un fenómeno natural de proliferación de algas, sin riesgo para la salud pública ni el entorno. Las autoridades realizan análisis periódicos para monitorizar la evolución del agua.
El proceso biológico detrás del cambio de color en el agua 🌿
El tono rojizo se debe a la presencia de algas del grupo de las cianobacterias o dinoflagelados, que en condiciones de alta temperatura, baja circulación y nutrientes disponibles, generan pigmentos como la ficocianina o carotenoides. Estos microorganismos realizan fotosíntesis y su proliferación es estacional. Aunque no son tóxicas en este caso, el Ayuntamiento mantiene un protocolo de seguimiento para evitar desequilibrios en el ecosistema acuático del parque.
El lago se vuelve moderno y se apunta al watermelon sugar 🍉
Parece que el lago ha decidido cambiar de look para la temporada, dejando atrás el clásico verde para lucir un rojo que ni un filtro de Instagram. Los patos, que antes navegaban en aguas anónimas, ahora se sienten como estrellas de un videoclip ochentero. Al menos, el Ayuntamiento asegura que no es sangre de unicornio ni un experimento fallido de un vecino con colorante alimenticio. Solo naturaleza, que a veces también tiene gustos horteras.